¿Por qué muerden los niños?
¿Por qué muerden los niños?
Respuesta:
Para los bebés, su boca es el canal por excelencia para explorar, aprender y también para relacionarse. Es una de las partes de su cuerpo que se encuentra más desarrollada. Además, en ocasiones, con la dentición necesitan calmar sus encías. Con lo cual, muchas veces muerden porque carecen de autodominio. Es un acto impulsivo que cubre una necesidad.
En el caso de niños de 1 a 3 años, las razones comienzan a ser diferentes. Aún sin poseer un lenguaje similar al adulto y sin tener las habilidades suficientes para comunicarse, a esta edad comienzan a relacionarse e interaccionar con sus iguales. Por lo que morder es una manera de hacerlo. De demostrar la cercanía, de conseguir un juguete o de llamar la atención. También pueden morder ante la frustración o cuando están nerviosos. Otros niños sencillamente muerden por imitación.
En edad preescolar la conducta de morder suele desaparecer. Pueso que los niños/as comienzan una etapa en la que adquieren habilidades de comunicación y relación que permiten la convivencia con sus compañeros.
Una vez aclarados algunos de los motivos por los que un niño/a puede morder, debemos plantearnos ¿qué hacer?
Lo primero es observar cuándo y por qué aparece esta conducta.
Cuando un pequeño muerde siempre debemos transmitirle que la "agresión" no es aceptada. Interviniendo con rapidez, pero con calma; demostrando nuestra desaprobación con palabras: "no se puede hacer daño", "duele". Si está jugando debemos apartarlo para explicarle y deberá dejar de morder para continuar con el juego. También es aconsejable proponerle reparar el daño: ayudar a curar al otro, darle un beso, pedir disculpas,... dependiendo de la edad.
Prohibir una conducta no es garantía de que el pequeño entienda cuál es la conducta acertada. Debemos mostrarle ejemplos o alternativas a la conducta de morder: nuevas formas de relación, utilizar el lenguaje, pedir prestado, esperar turno, acariciar,... Y reforzar positivamente estas nuevas conductas cuando se den.
Responder mordiendo a un niño/a que muerde, es un grave error. Primero por el daño, y después porque como hemos señalado ellos aprenden por imitación. Además, cuando son pequeños no pueden relacionar el dolor que sienten con el que causan cuando muerden a los demás.
Jamás debemos utilizar la violencia ni la humillación para erradicar un comportamiento o conducta. El diálogo, lafirmeza, el cariño, la coherencia y el ejemplo son el camino; manteniendo siempre la calidad del vínculo afectivo.
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